PROPIEDADES DEL ACEITE DE CAMELIA: composición y beneficios para la piel y el cabello

El aceite de camelia (Camellia japonica) es un aceite vegetal especialmente apreciado en cosmética por su elevado contenido en ácido oleico, su capacidad emoliente y su agradable tacto sobre la piel y el cabello.

Su perfil de ácidos grasos destaca por una proporción muy elevada de ácidos grasos insaturados. Estudios realizados con semillas de Camellia japonica cultivadas en Galicia han encontrado porcentajes de ácido oleico superiores al 80% [1].

Esta composición hace del aceite de camelia un excelente aceite emoliente y nutritivo, especialmente interesante para ayudar a mantener la piel suave, flexible y confortable. Además, investigaciones realizadas específicamente con Camellia japonica han estudiado su efecto sobre la barrera cutánea, la pérdida transepidérmica de agua y determinados mecanismos relacionados con el envejecimiento de la piel [2].

Tradicionalmente conocido en Japón como aceite de Tsubaki, también se ha utilizado durante generaciones para el cuidado del cabello, al que aporta suavidad, brillo y acondicionamiento.

En Acemelia trabajamos con aceite obtenido de las semillas de Camellia japonica, una especie ampliamente cultivada en Galicia, donde las condiciones climáticas favorecen desde hace siglos el desarrollo de las camelias.

Composición del aceite de Camellia japonica

Una de las características más destacadas del aceite de Camellia japonica es su alto contenido en ácido oleico (omega 9). Este ácido graso monoinsaturado constituye la mayor parte de su perfil lipídico y es responsable, en buena medida, de las propiedades emolientes y del tacto característico del aceite.

Un estudio realizado con semillas de Camellia japonica cultivadas en Galicia encontró la siguiente composición aproximada de ácidos grasos:

  • Ácido oleico (omega 9): 82 %
  • Ácido linoleico (omega 6): 9,5 %
  • Ácido palmítico: 7,5 %
  • Ácido esteárico: 1,4 %

En conjunto, los ácidos grasos insaturados representaron aproximadamente el 91 % del perfil analizado.

Otros estudios comparativos entre diferentes especies de camelia confirman el predominio del ácido oleico en Camellia japonica y han identificado además componentes minoritarios de interés cosmético, entre ellos tocoferoles, esteroles y escualeno [4].

La composición exacta de un aceite vegetal puede variar en función de factores como la variedad, las condiciones de cultivo, el origen de las semillas, el momento de recolección y el sistema de extracción. Por este motivo, estos valores deben entenderse como valores descritos en la literatura científica para Camellia japonica y no como el análisis específico de cada lote de aceite.

Principales propiedades del aceite de camelia para la piel

La composición del aceite de Camellia japonica, caracterizada por su elevada proporción de ácido oleico y otros ácidos grasos, explica buena parte de su interés como ingrediente cosmético. Su uso resulta especialmente interesante para el cuidado diario de la piel seca, deshidratada o madura.

Ayuda a mantener la hidratación y la barrera cutánea

El aceite de camelia actúa como emoliente, formando una película ligera sobre la superficie de la piel que ayuda a suavizarla y a limitar la pérdida de agua.

Uno de los estudios más relevantes realizados específicamente con aceite de Camellia japonica evaluó la pérdida transepidérmica de agua (TEWL) tras su aplicación sobre piel humana. Los investigadores observaron una reducción de este parámetro, lo que sugiere que el aceite puede contribuir a mantener la función barrera de la piel y conservar su hidratación.

Por ello, el aceite de camelia resulta especialmente interesante para pieles secas o con sensación de tirantez y para aquellas rutinas cosméticas orientadas a mantener una piel suave y confortable.

Nutre, suaviza y mejora el confort de la piel

Su elevado contenido en lípidos y, especialmente, en ácido oleico proporciona al aceite de camelia excelentes propiedades emolientes.

Aplicado sobre la piel ayuda a suavizar su superficie, aportando una sensación de nutrición, flexibilidad y confort. Su textura permite utilizarlo tanto directamente como formando parte de cremas, bálsamos y otros productos cosméticos.

Estas características hacen que resulte especialmente apropiado para el cuidado de pieles secas y maduras, así como para las zonas del cuerpo que tienden a presentar mayor sequedad.

Interés cosmético para el cuidado de la piel madura

El aceite de Camellia japonica también ha despertado interés científico por su posible relación con algunos de los mecanismos implicados en el envejecimiento cutáneo.

En estudios realizados sobre fibroblastos dérmicos humanos, el aceite de Camellia japonica aumentó la síntesis de procolágeno tipo I y redujo la actividad de MMP-1, una enzima implicada en la degradación del colágeno `{`2`}`.

Estos resultados experimentales sugieren un interesante potencial para su utilización en productos cosméticos destinados al cuidado de la piel madura.

Es importante señalar que estos resultados proceden de estudios celulares y no significan que el aceite elimine las arrugas. Sin embargo, aportan una base científica interesante para continuar investigando el papel de Camellia japonica en cosmética antiedad.

Actividad antioxidante

Además de sus ácidos grasos, los aceites de camelia contienen pequeñas cantidades de otros componentes de interés cosmético, entre ellos tocoferoles, esteroles y escualeno.

Algunos de estos compuestos poseen actividad antioxidante y contribuyen al interés de los aceites de camelia como ingredientes para el cuidado de la piel.

La investigación sobre distintas especies del género Camellia continúa estudiando su composición y su posible papel frente a los procesos oxidativos relacionados con el envejecimiento cutáneo.

Actividad antiinflamatoria estudiada experimentalmente

El aceite de Camellia japonica también ha sido objeto de investigaciones sobre su actividad antiinflamatoria.

En estudios experimentales se ha observado que puede actuar sobre diferentes mediadores y vías implicados en la respuesta inflamatoria, entre ellos NO, PGE2, TNF-α, COX-2, iNOS, NF-κB y AP-1 `{`3`}`.

Estos resultados son interesantes desde el punto de vista científico, aunque proceden fundamentalmente de modelos experimentales y no permiten considerar el aceite de camelia como tratamiento para enfermedades inflamatorias de la piel.

En cosmética resulta más apropiado destacar su utilización para el cuidado, nutrición y confort de la piel, evitando atribuirle propiedades terapéuticas.

Investigadores especializados (JUNG et al., 2007) han afirmado que el aceite de camelia previene la formación de arrugas ya que induce la síntesis de colágeno tipo 1 (proteína que se encuentra en la piel) y reduce la pérdida de agua transepidérmica (la hidratación de la piel ayuda a que ésta mantenga su elasticidad y su función barrera).

EN RESUMEN — ¿QUÉ APORTA EL ACEITE DE CAMELIA A LA PIEL?

Ayuda a mantener la hidratación

Ayuda a limitar la pérdida de agua

Suaviza y nutre

Aporta flexibilidad y confort

Especialmente interesante para piel seca y madura

Alto contenido natural en ácido oleico

Interés cosmético antiedad respaldado por investigación experimental

El aceite de camelia sirve para restaurar y revitalizar la piel y el cabello de adentro hacia afuera.

¿Para qué tipo de piel es adecuado el aceite de camelia?

El aceite de Camellia japonica puede incorporarse a diferentes rutinas de cuidado facial, aunque sus características hacen que resulte especialmente interesante para determinados tipos de piel.

Piel seca

Las pieles secas son probablemente las que más pueden beneficiarse de sus propiedades emolientes.

El aceite de camelia ayuda a suavizar la superficie de la piel y a limitar la pérdida de agua, contribuyendo a mantener una sensación de mayor flexibilidad y confort.

Puede utilizarse solo, aplicando unas gotas sobre la piel ligeramente húmeda, o combinado con una crema hidratante.

Piel madura

El aceite de camelia resulta especialmente interesante para el cuidado de la piel madura por su acción emoliente y por su capacidad para ayudar a mantener la piel suave y flexible.

Además, Camellia japonica ha despertado interés en investigación cosmética por sus efectos sobre determinados mecanismos relacionados con el envejecimiento cutáneo. Estudios experimentales han observado un aumento de la síntesis de procolágeno tipo I y una disminución de la actividad de MMP-1, una enzima implicada en la degradación del colágeno.

Estos resultados proceden principalmente de estudios celulares, por lo que deben considerarse como evidencia de su potencial cosmético y no como demostración de que el aceite elimine las arrugas.

Piel sensible

Las pieles sensibles requieren especial cuidado, ya que la tolerancia a cualquier producto cosmético puede variar considerablemente entre personas.

En un estudio realizado con aceite de Camellia japonica se llevó a cabo una prueba de irritación primaria sobre la piel de 30 voluntarios y no se observaron reacciones adversas en las condiciones del ensayo.

Esto aporta información interesante sobre su tolerancia cutánea, aunque no significa que todas las pieles sensibles vayan a reaccionar de la misma manera.

Si se utiliza por primera vez sobre una piel especialmente reactiva, es recomendable probar inicialmente una pequeña cantidad sobre una zona limitada.

Piel normal

También puede utilizarse sobre piel normal como aceite emoliente dentro de una rutina de cuidado facial.

En este tipo de piel suelen ser suficientes unas pocas gotas, especialmente por la noche o en épocas en las que la piel presenta mayor sensación de sequedad.

¿Puede utilizarse en piel mixta o grasa?

Tener la piel grasa no significa necesariamente que deban evitarse todos los aceites vegetales. Sin embargo, la respuesta a un aceite puede variar considerablemente de una persona a otra.

El aceite de Camellia japonica presenta un perfil de ácidos grasos caracterizado por una proporción muy elevada de ácido oleico. Por este motivo, en pieles grasas o con tendencia a desarrollar imperfecciones recomendamos utilizar una cantidad pequeña y observar la respuesta de la piel.

No consideramos apropiado calificar el aceite de camelia como “no comedogénico” sin disponer de un ensayo específico que demuestre esta propiedad en el producto terminado.

¿Y si tengo piel con tendencia acneica?

El aceite de camelia es un producto cosmético y no un tratamiento para el acné.

En pieles con tendencia acneica, la tolerancia individual a los aceites vegetales puede variar. Por ello, recomendamos introducirlo de forma progresiva, utilizando inicialmente una cantidad muy pequeña.

En caso de acné moderado o severo, o cuando exista una patología dermatológica, es aconsejable seguir las recomendaciones de un profesional sanitario.

Principales propiedades del aceite de camelia para el cabello

El aceite de camelia tiene una larga tradición de uso para el cuidado y embellecimiento del cabello, especialmente en Japón, donde el aceite de Camellia japonica, conocido como aceite de Tsubaki, se ha utilizado tradicionalmente para mantener el cabello suave, brillante y acondicionado.

Su composición, especialmente rica en ácido oleico, y su naturaleza lipídica hacen que sea un aceite especialmente interesante para el cuidado del cabello seco, castigado o con falta de brillo.

Aporta suavidad y brillo

Aplicado en pequeñas cantidades sobre medios y puntas, el aceite de camelia ayuda a acondicionar la fibra capilar y mejora su tacto y apariencia.

Puede utilizarse como aceite de acabado para aportar suavidad y brillo, especialmente en cabellos secos, encrespados o sometidos con frecuencia a tratamientos cosméticos.

Ayuda a acondicionar el cabello seco y dañado

Los aceites vegetales pueden actuar sobre la superficie de la fibra capilar y algunos de sus componentes lipídicos pueden penetrar parcialmente en ella.

Investigaciones realizadas con aceite de camelia en cabello sometido a procesos de decoloración han observado efectos positivos sobre determinadas propiedades mecánicas de la fibra capilar.

Esto hace del aceite de camelia un ingrediente especialmente interesante en rutinas destinadas al cuidado del cabello seco o dañado por procesos cosméticos.

Ayuda a reducir la sensación de sequedad

Los lípidos presentes en el aceite ayudan a recubrir y acondicionar la fibra capilar, contribuyendo a reducir la sensación de aspereza y sequedad.

Utilizado en pequeñas cantidades, puede aplicarse sobre las puntas o las zonas más secas del cabello, tanto como tratamiento previo al lavado como después del peinado.

Un aceite tradicional para el cuidado del cabello

El uso cosmético de Camellia japonica para el cabello cuenta con una larga tradición en Japón y otros países asiáticos.

La investigación moderna está estudiando los mecanismos mediante los cuales los aceites de camelia interactúan con la fibra capilar. Estudios recientes han demostrado que determinados triglicéridos presentes en estos aceites pueden penetrar en el cabello, lo que ayuda a explicar algunos de sus efectos acondicionadores.

Esta combinación de tradición de uso y composición lipídica convierte al aceite de camelia en un ingrediente especialmente interesante para el cuidado del cabello.

¿El aceite de camelia hace crecer el cabello?

Aunque existen investigaciones recientes sobre diferentes extractos obtenidos de Camellia japonica y su posible relación con el crecimiento capilar, estos resultados no deben atribuirse directamente al aceite obtenido de sus semillas.

Por ello, actualmente resulta más riguroso destacar las propiedades cosméticas del aceite de camelia sobre la suavidad, brillo, acondicionamiento y cuidado de la fibra capilar, en lugar de afirmar que estimula el crecimiento del cabello o evita su caída.

EN RESUMEN — ¿QUÉ APORTA EL ACEITE DE CAMELIA Al CABELLO?

Aporta suavidad y brillo

Acondiciona medios y puntas

Especialmente interesante para cabello seco o castigado

Ayuda a mejorar el tacto de la fibra capilar

Puede utilizarse antes o después del lavado

Tradicionalmente utilizado para el cuidado del cabello

El aceite de camelia sirve para restaurar y revitalizar la piel y el cabello de adentro hacia afuera.

¿Cómo usar el aceite de camelia?

El aceite de camelia es un producto muy versátil que puede utilizarse para el cuidado del rostro, cuerpo y cabello. Al tratarse de un aceite concentrado, normalmente son suficientes unas pocas gotas en cada aplicación.

Aceite de camelia para el rostro

Después de limpiar la piel, aplica 2 o 3 gotas de aceite de camelia sobre el rostro y masajea suavemente hasta su absorción.

Una buena opción es aplicarlo sobre la piel ligeramente húmeda o después de utilizar un sérum o producto hidratante. El aceite ayuda a complementar la rutina aportando emoliencia, suavidad y confort.

También puedes añadir una o dos gotas a tu crema facial en el momento de la aplicación.

¿Se puede utilizar por la mañana?

Sí. El aceite de camelia puede utilizarse tanto por la mañana como por la noche.

Durante el día recomendamos utilizar una cantidad pequeña para evitar una sensación excesivamente oleosa y, si forma parte de tu rutina matinal, aplicar posteriormente el protector solar habitual.

El aceite de camelia no sustituye a un protector solar.

Aceite de camelia por la noche

La noche es un momento especialmente cómodo para utilizar aceites faciales, sobre todo en pieles secas o maduras.

Después de la limpieza y de los productos acuosos de tu rutina, aplica unas gotas de aceite como uno de los últimos pasos.

También puedes mezclar una o dos gotas con tu crema habitual justo antes de aplicarla.

Para el cuerpo

Puede aplicarse directamente sobre las zonas que presentan mayor sequedad, como piernas, brazos, codos o manos.

Para facilitar su distribución, recomendamos aplicarlo después de la ducha sobre la piel ligeramente húmeda. De esta manera, unas pocas gotas permiten extender el aceite fácilmente y dejan la piel suave y confortable.

También puede utilizarse como aceite de masaje.

Para el cabello

Utiliza una cantidad muy pequeña de aceite, especialmente si tienes el cabello fino.

Puedes aplicar una o dos gotas sobre medios y puntas, distribuyéndolas previamente entre las palmas de las manos.

Puede utilizarse de diferentes formas:

  • Antes del lavado: aplicar sobre medios y puntas y dejar actuar antes de lavar el cabello.
  • Después del lavado: aplicar una cantidad mínima sobre el cabello húmedo.
  • Como acabado: utilizar una o dos gotas sobre las puntas secas para aportar suavidad y brillo.

La cantidad adecuada dependerá de la longitud, grosor y nivel de sequedad del cabello.

¿Cuánto aceite de camelia hay que utilizar?

Con los aceites cosméticos, utilizar más cantidad no significa obtener mejores resultados.

Como orientación, para el rostro suelen ser suficientes 2 o 3 gotas. Para el cabello puede bastar incluso una sola gota, especialmente en cabellos finos.

Es preferible comenzar con poca cantidad y añadir más únicamente cuando sea necesario.

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Nuestro aceite se obtiene de semillas de Camellia japonica mediante prensado mecánico en frío y se envasa en Galicia. ¿Cómo se fabrica?

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¿Qué diferencia al aceite de camelia de otros aceites vegetales?

No existe un único aceite vegetal que sea el mejor para todas las pieles y necesidades. Aceites como el de camelia, argán, jojoba o rosa mosqueta presentan composiciones diferentes y, por tanto, características cosméticas distintas.

Una de las particularidades del aceite de Camellia japonica es su elevada proporción de ácido oleico. En estudios realizados con semillas cultivadas en Galicia, este ácido graso ha representado alrededor del 82 % de los ácidos grasos del aceite.

Aceite de camelia vs aceite de argán

Ambos son aceites vegetales muy apreciados en cosmética, pero presentan perfiles lipídicos diferentes.

El aceite de camelia destaca por su elevada proporción de ácido oleico, mientras que el aceite de argán presenta generalmente una proporción más equilibrada entre ácido oleico y ácido linoleico.

Los dos pueden utilizarse como aceites emolientes para piel y cabello. La elección entre uno u otro dependerá del tipo de piel, la formulación y las preferencias sensoriales de cada persona.

Aceite de camelia vs aceite de jojoba

Aunque habitualmente hablamos de “aceite de jojoba”, químicamente es diferente a la mayoría de los aceites vegetales.

La jojoba está formada principalmente por ésteres de cera, mientras que el aceite de camelia está compuesto fundamentalmente por triglicéridos ricos en ácido oleico.

Por ello, no son aceites equivalentes y ofrecen perfiles sensoriales y composiciones lipídicas diferentes.

Aceite de camelia vs aceite de rosa mosqueta

La diferencia más evidente se encuentra nuevamente en su perfil de ácidos grasos.

El aceite de rosa mosqueta suele caracterizarse por una proporción elevada de ácidos grasos poliinsaturados, especialmente ácido linoleico y alfa-linolénico, mientras que en el aceite de Camellia japonica predomina claramente el ácido oleico monoinsaturado.

Esta diferencia influye tanto en sus características cosméticas como en su estabilidad frente a la oxidación.

Por ello, más que considerar uno mejor que otro, deben entenderse como aceites con perfiles lipídicos diferentes y con aplicaciones cosméticas que pueden ser complementarias.

 

Camellia japonica, Camellia oleifera y Camellia sinensis: ¿son el mismo aceite?

No exactamente.

El término “aceite de camelia” puede utilizarse para referirse a aceites obtenidos de las semillas de diferentes especies del género Camellia. Entre las más conocidas se encuentran Camellia japonica, Camellia oleifera y Camellia sinensis.

Aunque pertenecen al mismo género botánico y sus aceites presentan algunas similitudes, no son la misma especie ni sus aceites tienen una composición exactamente idéntica.

Camellia japonica

Camellia japonica es probablemente la especie ornamental de camelia más conocida en Europa y está especialmente vinculada a Galicia, donde existe una importante tradición de cultivo.

El aceite obtenido de sus semillas presenta un perfil lipídico caracterizado por una proporción muy elevada de ácido oleico. Estudios realizados con Camellia japonica cultivada en Galicia han encontrado valores alrededor del 82 % de ácido oleico.

En Japón, el aceite de Camellia japonica está estrechamente relacionado con el tradicional aceite de Tsubaki, utilizado históricamente para el cuidado de la piel y el cabello.

Camellia oleifera

Camellia oleifera es una especie cultivada ampliamente en China por el aceite obtenido de sus semillas.

Su perfil de ácidos grasos puede ser muy parecido al de Camellia japonica, con un claro predominio del ácido oleico. Por este motivo, la investigación realizada sobre Camellia oleifera puede resultar interesante para comprender las propiedades generales de los aceites de camelia.

Sin embargo, sus componentes minoritarios pueden variar y los resultados obtenidos con una especie no deben atribuirse automáticamente a otra.

Camellia sinensis

Camellia sinensis es la planta de cuyas hojas se obtienen el té verde, el té negro y otros tipos de té.

Sus semillas también contienen aceite, conocido en ocasiones como tea seed oil.

Es importante no confundir el aceite obtenido de las semillas con los extractos de té verde obtenidos de las hojas. Aunque proceden de la misma especie vegetal, son ingredientes diferentes y presentan composiciones y aplicaciones distintas.

Entonces, ¿qué aceite utiliza Acemelia?

En Acemelia trabajamos con aceite obtenido de las semillas de Camellia japonica.

Esta identificación botánica es importante porque permite conocer exactamente la especie de la que procede el aceite y diferenciarlo de otros productos comercializados genéricamente como “camellia oil” o “tea seed oil”.

Cuando hablamos de las propiedades de nuestro aceite, diferenciamos entre la evidencia científica disponible específicamente para Camellia japonica y los estudios realizados sobre otras especies próximas del género Camellia.

¿Qué dice la ciencia sobre el aceite de Camellia japonica?

El aceite de Camellia japonica ha sido objeto de diferentes investigaciones por su composición y sus posibles aplicaciones cosméticas.

Entre los resultados más interesantes publicados hasta el momento se encuentran:

  • Barrera cutánea: un estudio realizado sobre piel humana observó una reducción de la pérdida transepidérmica de agua (TEWL) tras la aplicación de aceite de Camellia japonica.
  • Colágeno: estudios sobre fibroblastos dérmicos humanos observaron un aumento de la síntesis de procolágeno tipo I y una reducción de la actividad de MMP-1, enzima relacionada con la degradación del colágeno.
  • Actividad antiinflamatoria: investigaciones experimentales han observado efectos sobre diferentes mediadores implicados en los procesos inflamatorios.
  • Composición: estudios realizados con Camellia japonica cultivada en Galicia han encontrado un perfil de ácidos grasos caracterizado por aproximadamente un 82 % de ácido oleico y alrededor de un 91 % de ácidos grasos insaturados.

Estos resultados ayudan a explicar el interés del aceite de camelia como ingrediente cosmético, aunque es importante diferenciar entre estudios realizados en personas, estudios celulares y otros modelos experimentales.

En Acemelia utilizamos esta evidencia científica como referencia para explicar las propiedades del aceite de camelia, evitando atribuirle propiedades terapéuticas que no hayan sido demostradas.

Preguntas frecuentes sobre el aceite de camelia

¿Qué es el aceite de camelia?

Es un aceite vegetal obtenido de las semillas de diferentes especies del género Camellia. En Acemelia utilizamos Camellia japonica, una especie ampliamente cultivada en Galicia y tradicionalmente utilizada en Japón para obtener el conocido aceite de Tsubaki.

¿Para qué sirve el aceite de camelia?

En cosmética se utiliza principalmente como aceite emoliente para el cuidado de la piel y el cabello. Ayuda a mantener la piel suave, flexible y confortable y puede utilizarse para acondicionar el cabello y aportar suavidad y brillo.

¿El aceite de camelia es bueno para la cara?

Sí. Puede utilizarse como aceite facial, especialmente en pieles secas o maduras. Normalmente son suficientes 2 o 3 gotas aplicadas después de la limpieza y de los productos acuosos de la rutina. Saber más del Cuidado facial con Aceite de Camelia

¿El aceite de camelia hidrata la piel?

El aceite no aporta agua directamente a la piel. Su función es principalmente emoliente y puede ayudar a limitar la pérdida de agua a través de la superficie cutánea. Un estudio realizado con Camellia japonica observó una reducción de la pérdida transepidérmica de agua (TEWL).

¿El aceite de camelia sirve para las arrugas?

El aceite de camelia ayuda a mantener la piel suave, flexible y confortable, características especialmente interesantes en el cuidado de la piel madura.

Además, estudios celulares con Camellia japonica han observado efectos sobre la síntesis de procolágeno tipo I y MMP-1. Sin embargo, estos resultados no permiten afirmar que el aceite elimine las arrugas.

¿Se puede utilizar aceite de camelia en el cabello?

Sí. Puede aplicarse en pequeñas cantidades sobre medios y puntas para acondicionar el cabello y aportar suavidad y brillo. También puede utilizarse como tratamiento antes del lavado. Saber más del Cuidado capilar con Aceite de Camelia

¿Camellia japonica y Camellia oleifera son lo mismo?

No. Son dos especies diferentes del género Camellia. Sus aceites pueden presentar perfiles de ácidos grasos muy similares, caracterizados por una elevada proporción de ácido oleico, pero su composición no es exactamente idéntica.

¿El aceite de camelia sustituye al protector solar?

No. El aceite de camelia no debe utilizarse como sustituto de un protector solar. Para proteger la piel de la radiación solar deben utilizarse productos específicamente formulados y evaluados para proporcionar protección UV.

Referencias científicas

La información sobre composición y propiedades del aceite de camelia incluida en esta página se ha elaborado a partir de literatura científica sobre Camellia japonica y, cuando se indica expresamente, de investigaciones realizadas sobre otras especies del género Camellia.

Principales referencias:

[1] Barral-Martínez M. et al. Profiling the Fatty Acids Content of Ornamental Camellia Seeds Cultivated in Galicia by an Optimized Matrix Solid-Phase Dispersion Extraction. Estudio de la composición de ácidos grasos de diferentes especies de Camellia cultivadas en Galicia, incluyendo Camellia japonica.

[2] Jung E., Lee J., Baek J., Jung K., Lee J., Huh S., Kim S., Koh J., Park D. (2007). Effect of Camellia japonica oil on human type I procollagen production and skin barrier function. Journal of Ethnopharmacology, 112(1), 127–131. DOI: 10.1016/j.jep.2007.02.012.

[3] Kim S., Jung E., Shin S., Kim M., Kim Y.S., Lee J., Park D. (2012). Anti-inflammatory activity of Camellia japonica oil. BMB Reports, 45(3), 177–182. DOI: 10.5483/BMBRep.2012.45.3.177.

[4] Estudios de caracterización y comparación de aceites de semillas del género Camellia han identificado diferencias en su perfil de ácidos grasos y en componentes minoritarios como tocoferoles, esteroles y escualeno.

Nota: Los resultados de estudios realizados in vitro, en modelos experimentales o sobre especies distintas de Camellia japonica se presentan como información científica y no deben interpretarse como efectos clínicos demostrados del producto cosmético.

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