RITUAL SAHO AL COMPLETO

RITUAL SAHO AL COMPLETO

En este post queremos explicar con detalle la técnica del ancestral RITUAL SAHO, basado en los principios clásicos de la estética japonesa de la simplicidad (kanso), la belleza sutil (shibui), y la calma activa (seijaku), que sigue los preceptos de esta tradición para mantener una piel sana de dentro hacia afuera, filosofía con la que en Acemelia nos encontramos plenamente identificados. Se trata de una rutina simple, pero eficaz, para mantener una piel impecable a cualquier edad.

A través de estos vídeo tutoriales que hemos realizado con la colaboración de @judithsousa, experta en cosmética, formadora y maquilladora profesional, mostramos esta técnica popularmente conocida como doble limpieza, que consiste en seguir unas pautas de Limpieza, Hidratación y Aplicación de los productos cosméticos de cuidado facial al final del día.

Tres pasos, para un único objetivo: EL LUSTRE DE UNA PIEL SUAVE, LIMPIA Y SIN IMPUREZAS. Con esta técnica se conjugan la limpieza con los masajes y la aplicación de productos cosméticos, dando como resultado una mejora inmediata de la textura y luminosidad de la piel, esto es debido a que la poderos sinergia de estas tres acciones, al ejecutarse conjuntamente, suma más que cada una de de las acciones por separado.


FASE 1: LIMPIEZA

Es el primer paso de cualquier rutina de cuidado facial ya sea para desmaquillar o simplemente para limpiar la piel al final del día.

En la tradición asiática parten de la premisa de que existen dos tipos de impurezas, las oleosas y las acuosas, es por ello que se realizan dos limpiezas, para acabar con cada tipo de impureza.

Limpieza Oleosa

Basado en el principio de que al aceite le gusta el aceite, las asiaticas han empleado tradicionalmente el Aceite de Camelia para disolver los elementos grasos que se acumulan en la piel a lo largo del día, como el propio sebo que exuda nuestra piel y los aceites y ceras que tiene el maquillaje en su composición, a lo que actualmente sumamos las cremas de protección solar y el hollín de la contaminación que produce la combustión urbana.

Todos estos elementos grasos se acumulan sobre la piel y para retirarlos de una manera efectiva pero suave se realiza un masaje con aceite de Camelia, incidiendo en las zonas más grasas. Posteriormente, las impurezas se retiran con una muselina de algodón humedecida en agua caliente o tibia. Aplicar también en ojos y labios para eliminar el maquillaje con suavidad.

Como se aprecia en el vídeo, que muestra cómo realizar un masaje que, además de emulsionar los elementos grasos que taponan los poros incidiendo en las partes más grasas como la zona T y los ojos maquillados en este caso, también activa la circulación sanguínea, siguiendo unas pautas de suavidad y movimientos ascendentes, sin frotar, como nos muestra Judith en el vídeo. De esta forma estaremos además haciendo un masaje remodelador y reafirmante de las facciones, que si hay constancia, dará sus propios frutos.

La importancia de este paso es fundamental, por eso es el vídeo en el que nos recreamos más. Especialmente interesante e ilustrativo para ver simples pero efectivos movimientos, suaves, circulares y ascendentes con los que Judith realizar este masaje facial para emulsionar los elementos grasos con el aceite para su posterior retirada con la muselina.

Limpieza Acuosa

Tras la limpieza oleosa a simple vista ya vemos el resultado, pero para una limpieza impecable debemos completarla con la limpieza acuosa.

Con un jabón facial adecuado para nuestro tipo de piel, en nuestro caso nuestro jabón cosmético con Aceite de Camelia, Judith crea la suficiente cantidad de espuma con las manos que nos permita aplicarla como una crema a modo mascarilla, librando los ojos, y nunca frotando directamente sobre la cara, Tras dejar que la espuma actúe unos segundo se aclara bien, con abundante agua. Con este paso retiramos las impurezas acuosas, el sudor y restos de células muertas, quedando la piel impecable en cuanto a limpieza.


FASE 1 (bonus): EXFOLIACIÓN CON CAPULLOS DE SEDA

Este paso es opcional y aconsejable dos o tres veces por semana. Tras la doble limpieza se recomienda realizar una suave exfoliación física con los capullos de seda.

Los capullos son excelentes para eliminar puntos negros, equilibran la producción de sebo de forma natural y promueven la activación del metabolismo de la piel, la nutren y la dejan cómoda y flexible, puifican los poros y el grano de la piel se afina con su uso continuado.

Estos efectos se deben a las dos proteínas que los componen, de una parte la FIBROINA con propiedades exfoliantes debido a su esctructura rugosa y ligeramente abrasiva. Limpia en profundidad, eliminando limpurezas, descamaciones y piel muerta.

Por otra parte contienen SERICINA, la proteina cosmética de la seda, que tiene propiedades hidratantes y más de una veintena de aminoácidos y antioxidantes naturales, es hidrosoluble en contacto con agua caliente y se va liberando sobre la piel durante la exfoliación.

Humedecer el capullo de seda en agua caliente antes de su uso y realizar un masaje exfoliante y activador, especialmente eficaz en las zona T, mentón y frente. Retirará las células muertas y los restos de grasa que puedan quedar en lo más hondo de los poros. Por otra parte, el agua caliente también ayuda a liberar la sericina que contienen, su uso regular da luminosidad y un brillo envidiables a la piel.


FASE 2: HIDRATACIÓN

Con la piel perfectamente limpia, es el momento de equilibrarla ya que la limpieza jabonosa alcaliniza su pH, lo sabemos por la ligera sensación de tirantez que siempre produce la limpieza con jabón, por lo que es recomendable aplicar una loción equilibrante, para lo que se puede emplear un agua termal o floral, como el agua de rosas, para acidificar el pH y cerrar los poros.

Vemos cómo sobre la piel, ya humedecida por la loción equilibrante, Judith aplica una o dos gotas de Aceite de Camelia. En este paso menos es más, al extender el aceite sobre la piel humedecida, una sola gota cunde para todo el rostro y cuello, con movimientos circulares, palmaditas y con especial cuidado “tecleando” alrededor de los ojos, de dentro hacia afuera, emulsionamos el agua floral o termal con el Aceite de Camelia.


FASE 3: APLICACIÓN

Tras las profunda limpieza y la hidratación que proporcionan este par de gotas de aceite sobre la piel húmeda, ésta estará preparada y confortable para recibir los cuidados específicos que queramos darle mediante los productos con activos anti-arrugas, anti-manchas, , etc., así como sérums, contorno de ojos y ocasionalmente mascarillas nutritivas e hidratantes que queramos emplear, mejorando notablemente su efectividad con esta técnica de aplicación, de manera que la actuación de los mismos se ve favorecida y aprovechada al máximo por nuestra piel.

Lo primero es tener la piel limpia, lo ya que hemos conseguido mediante la técnica de la doble limpieza, pero si además lo hacemos siguiendo las pautas de masajes que nos ilustra Judith en el vídeo y que son una continuación de los ya aplicados durante la limpieza y la hidratación, conseguiremos que la circulación sanguínea esté activada, lo que ayudará a una mayor efectividad de los principios activos que contengan la cremas y los productos de tratamiento específicos que usemos en nuestra rutina de noche.

También conocida como “doble aplicación”, ya que se trata de realizar dos masajes, uno para la aplicación de la crema y de nuevo, su repetición para favorecer su absorción.

La técnica consiste en calentar el producto a aplicar en la manos y luego extenderlo mediante masajes circulares y ascendentes, de dentro hacia afuera del rostro.

Tras ese suave masaje, realizado para la aplicación de nuestra crema, se calientan las manos frotándolas para imponerlas, de nuevo sobre la cara con pequeñas presiones, aportando calor y generando un masaje, como si volvieramos a aplicar y extender producto por segunda vez, pero no es necesario, este segundo masaje es para favorecer la eficacia y la penetración de los cosméticos empleados.

En nuestro vídeo Judith lo ilustra aplicándose nuestra crema hidratante y nutritiva anti-edad con Aceite de Camelia, pero en el caso de que queramos aplicar más productos, como sérums o contornos, se seguiría el criterio de los más fluidos o con base agua primero, con su preceptivo masaje y unos segundos de reposo para su absorción, los aceites y las cremas más densas después y en ese orden, ya que al tener un peso molecular mayor, crearán una última capa más densa que sellará la hidratación que le hemos proporcionado a través del ritual.


 Epílogo……

Explicamos esta rutina en clave de limpieza nocturna porque es muy importante dormir con la piel limpia para aprovechar el ritmo circadiano, porque los procesos de regeneración celular se aceleran por la noche, pero es también muy recomendable para la preparación de la piel antes de un maquillaje especial, si quieres que luzca impecable y que aguante horas sin cuartearse.

Este método de limpieza da unos excelentes resultados en las pieles grasas y acnéicas, ya que pese a lo que pueda parecer, al limpiar el exceso de grasa con aceite estamos enviando un mensaje directo a nuestras glándulas sebáceas, y es que por primera vez la consigna no va a ser ponerse a trabajar como locas en un constante ciclo de acción-reaccion, muy al contrario, se sentirán cómodas y confortables, por lo que estaremos dando los primeros pasos para la sebo-regulación y la mejora de nuestra piel, que nos premiará con menos granos y erupciones.

Revisa los vídeos para coger bien la idea de lo suaves pero constantes que deben ser los masajes en esta metódica rutina, siempre tonificando y marcando las facciones en sentido ascendente y sin frotar, tanto en la fase de la limpieza como en la de la aplicación de los cosméticos, te animamos a dedicarte 10 minutos para poner en práctica este momento de relax y auto-cuidado y si no te saltas ningún paso verás resultados en días.